Conductas adictivas

Una conducta adictiva es aquella que, debido al uso reiterado y excesivo de una sustancia o comportamiento, conlleva una modificación del sistema interno y a obtener un refuerzo inmediato. Esta gratificación lleva al individuo a perder el control sobre el consumo de sustancias o actividades placenteras.


Una de las características fundamentales de la conducta adictiva es su capacidad para producir una recompensa inmediata o un alivio de algún malestar. Por ello, a pesar de que dicha conducta conlleva muchas consecuencias negativas, éstas no son suficientes para disuadir al individuo. La persona, debido a un impulso o un aumento de ansiedad se ve obligada a realizar la conducta o consumir la sustancia, por lo que se produce una pérdida de control.


Las conductas adictivas se inician como conductas placenteras, pero acaban esclavizando al sujeto ya que se siente obligado a repetirlas en un intento de paliar el malestar que le están ocasionando.


Las sustancias más susceptibles de convertirse en adictivas son: nicotina, alcohol, cocaína, heroína, morfina, cafeína, anfetaminas, alucinógenos (LSD, marihuana), etc. Y por lo que se refiere a las conductas, aquellas que son placenteras son las que tienen mayor probabilidad de convertirse en adictivas, como el sexo, la televisión, videojuegos, la comida, el teléfono móvil, las compras, el deporte, etc.


Hay ciertas características o criterios (dependencia, tolerancia, síndrome de abstinencia, conflicto, recaída, etc.) que se deben cumplir para considerar que la persona tiene un trastorno adictivo, por ese motivo si tienes alguna duda sobre ti mismo o algún familiar cercano es importante que un profesional evalúe bien cada caso particular.

 

TABAQUISMO


Como sabemos el tabaco se ha considerado en la actualidad la principal causa de muchas enfermedades prevenibles. Además el hábito de fumar ocasiona costes sociales y económicos.


En la adquisición del hábito de fumar influyen muchos factores, entre los que se encuentran la presión social y  los modelos paternos, además de las reacciones beneficiosas que perciben los fumadores: regulación del peso, regulación del estado de ánimo y mejora del funcionamiento cognitivo.


Sin embargo se conoce que la nicotina (principal componente activo del tabaco) es un alcaloide que se clasifica como droga, y por lo tanto es una sustancia adictiva. Por ello es capaz de producir dependencia, síndrome de abstinencia y tolerancia (cada vez se necesita más dosis para obtener los efectos deseados).


Muchas personas han intentado abandonar este hábito insano y han sufrido numerosas recaídas o se han sentido atrapadas por no saber como dejarlo. Desde la psicología Valencia se han diseñado técnicas de tratamientos cada vez más eficaces y específicas que han demostrado que se puede vencer al tabaco. Si tú también quieres dejar de fumar de una vez, llámanos.

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